“Mi alma solo encuentra
reposo en el Señor. ” (Salmo 62:1)
¡Bienvenidos a la comunidad de Santa María Magdalena!
Somos personas inclinadas hacia la oración, gente santa,
arraigada en Cristo y centrada en la Eucaristía. Cada
paso que damos y cada acción que hacemos están dedicados
a dar gracias y alabanzas a Dios. Notaran como hacemos
esto a través de nuestros frutos - todas nuestras misas
y ministerios se desbordan con la temprana llegada de
nuestros feligreses para así ponernos al día con
nuestras vidas y apoyarnos unos a los otro en los retos
que nos da la vida y darle la bienvenida a los que
visitan por primera vez nuestra parroquia. La música,
lecturas, homilías, y el servicio - todos son aspectos
de nuestro alimento litúrgico que nutre a nuestros
miembros para enfrentar la semana y nos reta a responder
al llamado de hacernos discípulos en este mundo moderno.
Las actividades continúan mientras oramos todo el tiempo,
por lo que Santa María Magdalena es reconocida en la
Florida Central como Comunidad de Oracion.
Aun así, la misa nunca termina, se sigue viviendo
cuando cada miembro de nuestra comunidad lleva el
mensaje de Cristo a todos los que conoce. En nuestro
esfuerzo de ser Sacramento los unos a los otros y de ser
presencia de Dios, nos enfocamos en actuar de una forma
justa con nuestra familia, nuestros vecinos, en nuestros
trabajos y con la gente que conocemos día a día. También
nos preocupamos por aquellos que están más halla de
nuestros lazos familiares, aquellos que tienen grandes
necesidades: el hambriento, el desamparado, los que
están en soledad, por los que sufre en nuestro
vecindario inmediato y fuera de nuestra comunidad
empobrecida en los Estados Unidos y el mundo;
especialmente por nuestra parroquia hermana en Biloxi,
Mississippi y en la República Dominicana. Damos de
nuestro tiempo, talento y tesoro con mayordomía
desinteresada para mejorar la vida de otros y así
también mejorar nuestra vida.
Nuestra comunidad es como
un jardín con variedad de flores, plantas, y árboles;
cada uno único y diverso; aun así juntos formamos un
bello y unificado jardín florecido. Tenemos muchos
ministerios capaces y responsables que trabajan hacia
nuestra misión común. Hablamos los muchos lenguajes del
Amor de Dios. Integramos las destrezas y fortalezas de
cada unos de nuestros miembros para así construir una
parroquia que sea por toda nuestra vida el “Centro de
Nuestra Fe”. Esto quiere decir que la parroquia es
nuestro lugar de encuentro donde se provee toda una vida
de catequesis. Nuestro objetivo radica en promover
nuestra fe y lo logramos cuando aceptamos los regalos de
Dios incluyendo el uso de la tecnología moderna para
comunicar el mensaje de Cristo. ¡Cada uno de nuestros
miembros están encendidos con el fuego de nuestra fe, y
no tememos compartir el mensaje con los demás (solo
usaremos palabras cuando sea necesario)! Queremos a Dios
y le obedecemos, seguimos guardando sus mandamientos y
El nos sostiene en El, le servimos con todo nuestra
mente, fuerza, alma y corazón. Les invitamos a que nos
acompañen en cumplir la misión de Dios - ¡El
Evangelio!